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| El autor |
No estoy completamente segura de que pueda terminar de leerlo con los afanes del presente, pero sé que seguiré devorándolo así como lo he hecho hasta el día de hoy, con gusto; porque ésta es una lectura que requiere de un momento justo y de un tiempo dilatado.
Por ahora, intentaré hacer un primer acercamiento a él desde dos aspectos que se trabajan a lo largo de la obra, desde el enfrentamiento entre La Sensibilidad y La Razón.
"El burgués tiene que estar toda la vida demostrando quién es. El aristócrata ya ha demostrado quién es al momento de nacer. El burgués se siente obligado a acumular o, por lo menos, a salvaguardar durante toda su vida. Él no pertenecía a la generación de los que acumulan y en realidad tampoco a la siguiente, a la de los que custodian lo acumulado. Una vez me habló de este asunto. Estaba leyendo un libro alemán y dijo que en ese libro había encontrado la respuesta a la gran pregunta de su vida. A mi no me gustas las "grandes preguntas", creo que una persona está y estará siempre rodeada de miles de preguntas que sólo tienen sentido en su conjunto...Yo soy un artista, pero no he encontrado mi forma de arte "Habla la Razón:
El espíritu de la vida debe girar en torno a la constante búsqueda de cierta seguridad económica. Quien ha tenido la opción de nacer burgués vive en medio del mundo real exterior, demostrando que es la clase poderosa de la ciudad, utilizando el arte y las buenas maneras como un constante recuerdo al otro de su beneficio social y económico a pesar de que vaya preocupándose cada vez más por el ensimismamiento, por la angustia interna del alma. Mientras tanto el aristócrata, sin títulos nobiliarios se esfuerza por ser un pequeñoburgués, por participar en la transformación cortesana de la sociedad. Él no necesita demostrar nada, todos saben quién es y quién no llegará a ser.
La razón susurra al oído y te dice: representas la cultura de una nueva clase, asciende, conserva y preserva lo adquirido; nuestro poder está en ser precavido, en mantener nuestra estabilidad; aventura siempre con el ideal de obtener una ganancia propia que le dé sentido a tu existencia.
Habla la Sensibilidad:
Un hombre en crisis que siente una revolución en su conciencia, que no se siente perteneciente a ningún mundo pero que, sin embargo oscila entre ambos. Un hombre que busca el sentido de la existencia desde su propia experiencia, una primera modernidad nos diría Negri, aquella organizada desde el sentido de la existencia, desde una actitud ontológica del hombre.
Un personaje generador de nuevas situaciones y sentidos de la vida, un hombre que actúa como un artista, como un filósofo aunque reconoce no haber encontrado su "forma de arte".
La sensibilidad te dice: sobre todas las cosas afina tu alma, preocúpate por tu mundo de la vida, hospédate en arte, conviértelo en la expresión propia de tu angustia interna. Vive integrado con la historia porque tu pasado deviene constantemente a tu presente, ve y busca tu autonomía, busca el sentido de tu existencia.

La razón y la sensibilidad cosntituyen un ir y venir colmado de duda e incertidumbre en la búsqueda de un nuevo amanecer. Y mucho más, cuando se trata de amar.
ResponderEliminarEn mi torpe andar por la vida, encontré que la razón es una idea injusta que nos vende la suciedad (sociedad) progenitora para poder vivir en una ciudad colapsada de ideas posmodernas adaptadas a necesidades inexistentes. Y la sensibilidad el espacio para sobrevivir a la locura existencial, a la negación del otro como fuente de vida… Son solo palabras caídas en desgracia.
ResponderEliminarLa sensibilidad nos permite entrar en contacto con el mundo y con nosotros mismos... La razón domestica la sensibilidad... lo que muchas veces termina en cohibición, complejos absurdos, recriminaciones y frialdad.
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